Laura Raquel Ramírez Rodríguez

jueves, 10 de enero de 2013

Sabines a la mano, poesía escogida.


Sabines a la mano nos menciona en todo momento el amor y desamor. En dedicatorias especiales a: la mujer y parejas. Expresa sentimientos nostálgicos, melancólicos, tristes, verdaderos y sinceros; y son nombrados para ese momento indicado. En algunos poemas, habla de una mujer sin amor verdadero de un hombre. Mientras, en otros, dice del amor puro y verdadero hacia su amada, la cual lo tiene profundamente perdido de amor.

CASIDA DE LA TENTADORA
Todos te desean pero ninguno te ama. 
Nadie puede quererte, serpiente, 
porque no tienes amor, 
porque estás seca como la paja seca 
y no das fruto. 
Tienes el alma como la piel de los viejos. 
Resígnate. No puedes hacer más 
sino encender las manos de los hombres 
y seducirlos con las promesas de tu cuerpo. 
Alégrate. En esa profesión del deseo 
nadie como tú para simular inocencia 
y para hechizar con tus ojos inmensos.
 
            Casida de la tentadora describe como una mujer nunca tendrá el amor verdadero de un hombre. Porque no puede tener hijos y el alma la tiene tan descuidada y maltratada.  Nos hace pensar, de quien habla es de una prostituta porque su único objetivo mediante los hombres es saciar sus deseos y ambiciones. Solo pensando únicamente en ella  y nunca en los demás. Lo único positivo para ella,  es saber, nadie como ella para manipular y tener todo lo deseado en un hombre, aprovecharse para sacarle todo lo posible. Consiguiéndolo en lo que es experta: la seducción y encanto.

ME TIENES EN TUS MANOS
Me tienes en tus manos 
y me lees lo mismo que un libro.
 
Sabes lo que yo ignoro
 
y me dices las cosas que no me digo.
 
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
 
Eres como un milagro de todas horas,
 
como un dolor sin sitio.
 
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
 
A veces quiero hablarte de mujeres
 
que a un lado tuyo persigo.
 
Eres como el perdón
 
y yo soy como tu hijo.
 
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
 
¡Qué distante te haces y qué ausente
 
cuando a la soledad te sacrifico!
 
Dulce como tu nombre, como un higo,
 
me esperas en tu amor hasta que arribo.
 
Tú eres como mi casa,
 
eres como mi muerte, amor mío.

            El poema nos dice como una persona amada te conoce, comprende, entiende e interpreta. También sabe lo que desconocías o no querías darte cuenta, esa personal te lo hace entender. Aprendes más  de ti por medio ella, de como te conoce y describe. Esa persona está ahí en todo momento como algo espontáneo y divino. Quien te ilumina para continuar. Cuando no tienes consuelo, ella esta ahí aguardando poder ayudarte. Su relación es tan distinta, no tienen porque ocultar o callar algo que simplemente tiene ganas de salir. También esa persona es, difícil de encontrar o esperar te sea otorgada pero cuando al fin la tienes, es la recompensa más dulce e satisfactoria. Puedes notar en ella una sensación de felicidad y alegría al estar a tu lado. Sin embargo, cuando no la tienes cerca tu soledad se vuelve inmensa. Al final esa persona estará esperándote siempre.


Bibliografía:
Sabines, J. (1998). Sabines a la mano, poesía escogida. México: Miguel Ángel Porrúa. Págs. 19,20.

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