Laura Raquel Ramírez Rodríguez
jueves, 10 de enero de 2013
SIRENA
(Acuarelas y óleos sobre madera)
HOMENAJE A CARLOS ENRÍQUEZ
I
Una gota de sudor
demasiado cristalina
para ser real me alucina.
Ha viajado alrededor
de tu oreja, de tu cuello,
de la sombra de tu axila,
y es como si mi pupila
rodara de tu cabello
a tu ombligo. no desmaya:
sorbe todo tu color
y se irisa en la mejor
esponja que arde en la playa.
Me la llevo con la punta
de la lengua al paladar
y me bebo todo el mar
que entre tus piernas se junta.
II
El mar es un reverbero
donde una joven, en llamas,
se sacude las escamas
como el cristal un tintero.
La joven que me convida
a darme un baño de sol
y, con un trago de alcohol,
prenderle fuego a mi vida.
III
He confundido tu sexo
con un puñado de arena,
tu sexo que se azucena
contra el mar plúmbeo y convexo.
He remontado una ola,
vuelto a rodar a la orilla
y he encajado la barbilla
en la primer caracola
IV
La joven semidesnuda
que toma el sol en mi frente
mira tan intensamente
el mar que, a veces, lo exuda.
¡Oh, pubis angelical
de las aguas donde, eterna,
me esperará su entrepierna!
La boca me sabe a sal.
Comentario del poema:
Bueno. Este poema es un tanto erótico. Nos habla de como él degusta del cuerpo de ella, de como disfruta tener el acto sexual con ella. Pero todo esto nos lo dice de una manera sutil y bella.
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