¡Cuán bella sois, señora! - Ludovico Ariosto
¡Cuán bella sois, señora! Lo sois tanto,
que yo no vi jamás cosa más bella;
miro la frente y pienso que una estrella
mi senda alumbra con un brillo santo.
Miro la boca y quedo en el encanto
de la dulce sonrisa que destella;
miro el áureo cabello, y veo aquella
red que amor me tendió con tierno canto.
Y de terso alabastro el seno y cuello,
los brazos y las manos, finalmente,
cuanto de vos se mira o bien se cree.
Es admirable, ¡oh si!... y a pesar de ello
permitid que os lo diga osadamente:
mucho más admirable es aún mi fe.
COMENTARIO DEL POEMA: La descripción de aquella "señora" citada en el anterior poema es de carácter espiritual, al mencionar palabras como "brillo santo" y "admirable fe". Se va describiendo según el cuerpo de la mujer, desde la frente, su boca, su cabello, su torso, su pecho, y así sucesivamente. Las objetos utilizados para describir las comparaciones son muy adecuados.
AutoresVarios. (2009). Poesías famosas. México: EDITORESMEXICANOSUNIDOS
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