Laura Raquel Ramírez Rodríguez

domingo, 9 de diciembre de 2012

La balada del capitán IV

Comentario del libro
Relámpago la muerte,La balada del capitan es un libro con dos obras, referente a pensamientos nostálgicos de una persona muy estrecha a ambientes viajeros, como los son los barcos, los andenes, e incluso la misma naturaleza.
Hay cierto erotismo en sus poemas, pues habla de mujeres, y éstas le recuerdan a los momentos de aventura sobre el mar o cualquier otro medio libre, fresco y trópico, incluso a otros mujeres amadas en un pasado.
 
La balada del capitan IV
Recuerdas las terminales atestadas, el bullicio
de los andenes donde mujeres de piel
adherente, hombres recelosos y niños ateridos
aguardan juntos la hora de partir.
 
El humo de los cigarros, las luces parpadeando
a este lado de la lluvia, los pequeños
carros de mano que pasan engordados
por copiosos bultos,
 
las muchachas de pelo ensortijado
que llevan por equipaje sólo un viejo
neceser azul.
 
En camiseta, los hombes toman al sentarse
alguna revista; la hojean con descuido,
repasan sus ilustraciones, y de pronto
la entrecierran, para mirar cómo allí adelante
la lluvia minuciosa ensarta en el cegado
espacio sus cardos más sútiles...
 
Hombres recios, apuestos, impacientes,
con un sombrero de alas de palma
hundido en la cabeza como un ave
clueca, habitual y muda.
 
Mujeres que se acercan hasta el filo de la
lluvia tirando bruscamente de algún rapaz
de ojos escrutantes.
 
Recuerdas la travesía oscura en sofocante
autobús cuando, entrando ya en la sierra,
una muchacha de piel caoba, fatigada por el ajetreo de las cuestas y los interminables
virajes del vehículo, tras varias cabezadas,
se reclina mansa en tu hombro.
 
Tú, con suavidad, como siguiendo un rito
consabido, giras la cabeza para inhalar
de sus esponjados cabellos un aroma fosco
e incitante que se renueva a cada aspiración.
 
Y así, al roce de su mejilla en la tuya,
anudas con desasosiego los cabos sueltos
que esparce por doquier el amor.
 
Un rato más tarde, ella se despierta apenas
simulando una leve extrañeza, y si te ve
sonriente y te oye convidarla a reclinarse a
sus anchas, sonríe a su vez.
 
Entonces su mejilla se encamina hacia la
tuya, que la aguarda impaciente.
 
Aguzas un momento la mirada, luego te
sumerges en los cálidos vapores de un sueño
donde imaginas que la muchacha es aquella
mujer amada en otro tiempo con
desesperanza y que el acaso pone a tu
vera esa noche, fugazmente.
 
(¡Oh impensada, oh mía!)
 
Extraña virgen de los trópicos, húmeda y
tersa al presuroso tacto: un presente en las
manos que ensayan el ademán de quien
busca a ciegas un fruto en la espesura...
 
¡y encuentra dos formidables pechos
en sazón, coronados por negros pezones
que rezuman, como las uvas de la playa,
un licor irresistible!
 
Y en seguida, dos muslos de carne firme se
entreabren, opulentos, cuando la noche
despliega su manto más fúnebre, y luego
se desmaya si se avecinan las tierras
bajas de los trópicos...
 
El miedo es la antesala del milagro,
el anfiteatro donde impensados cadáveres
se abrazan, besan y copulan.
 
Comentario del poema
Al principio del poema se describe una escena rutinario de las personas aguardando po su tren o autobús e iniciar su viaje. Se describe el ambiente típico de las estaciones, hombres leyendo revistas mujeres caminando de aquí para alla, niños traviesos.
A la mitad del poema se describe el viaje cansado y ajetreado, el autobús entra a la sierra y es cuando el personaje del poema distingue a una mujer de piel caoba, ésta se queda dormida en su hombro y él huele de sus cabellos esponjosos. Aquí es cuando el poema tiene su auge, pues ésta mujer le recuerda a una mujer amada y comienza a recordar el momento íntimo entre él y la mujer del pasado de una manera muy metáforica y trópica.
Y es cuando la escena rutinaria de ir viajando en el autobús se convierte en algo mágico y erótico, pues con tan solo mirar a esa mujer dormida por el viaje, torbellinos de pensamientos comienzan a crear una escena descomunal.
 
Ficha bibliográfica
Rivas, J. (1995). Relámpago la muerte. La balada del capitán. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Lecturas mexicanas Tercera serie no. 95

No hay comentarios:

Publicar un comentario