Amado Nervo
Nació
en Tepic, México, en 1870. Era un escritor fino y elegante, con ese aspecto de
hombre reservado y soñador que pr mucho tiempo identificó a los poetas.
Aunque se le conoce sobre
todo por su poesía, Nervo escribió, también, muchos cuentos, donde hablaba
limpiamente y con sencillez.
Nació en Tepic,
Nayarit, el 27 de agosto de 1870. Sus
padres, Amado Nervo Maldonado y Juana Ordaz Núñez, descendían de españoles
asentados en el Puerto de San Blas desde el siglo XVIII. Nervo tuvo seis
hermanos y dos hermanas adoptivas.
Su padre atendía un almacén llamado "El puente de San
Francisco"; murió cuando Nervo tenía 13 años. Ante ese suceso, el
adolescente fue enviado a estudiar a un Colegio de Padres Romanos en Jaconá,
Michoacán y, posteriormente, al prestigioso seminario de Zamora donde realizó
los estudios preparatorios. A los 29 años Nervo comenzó sus estudios
de derecho natural pero la escuela de Leyes cerró sus puertas al año siguiente.
Los
problemas económicos de la familia obligaron a Nervo a regresar a Tepic, de
donde luego partió a Mazatlán. Allí se instaló entre 1892 y 1894 para trabajar
como periodista en El correo de la tarde,
donde colaboró con traducciones del inglés y el francés, escribió crónicas,
redactó reportajes, arregló reseñas de eventos y editoriales.
Posteriormente, Nervo se trasladó a la ciudad de México, donde colaboró en periódicos capitalinos como El Universal, y El Mundo. Allí conoció a los escritores Rafael Urbina, José Juan Tablada y Manuel Gutiérrez Nájera, quien lo invitó a colaborar en la Revista Azul. Por esos años Nervo va ganando fama y reconocimiento como escritor, con la publicación de su novela El bachiller (1895) y sus poemarios Perlas negras (1896) y Mística (1898).
Posteriormente, Nervo se trasladó a la ciudad de México, donde colaboró en periódicos capitalinos como El Universal, y El Mundo. Allí conoció a los escritores Rafael Urbina, José Juan Tablada y Manuel Gutiérrez Nájera, quien lo invitó a colaborar en la Revista Azul. Por esos años Nervo va ganando fama y reconocimiento como escritor, con la publicación de su novela El bachiller (1895) y sus poemarios Perlas negras (1896) y Mística (1898).
En
1900 el periódico El imparcial envió a Nervo como corresponsal a la Exposición Internacional de París,
una ciudad que idolatraría. En ese año el joven Nervo estableció relación
con con poetas mayores y consagrados como Leopoldo Lugones, Oscar Wilde y Rubén Darío;
también recorrió varios países europeos. Al año siguiente El
Imparcial le quitó el
apoyo, pero él decidió permanecer en París llevando una vida bohemia y, para
ganarse la vida, colaboró en publicaciones mexicanas y se dedicó a
traducir libros.
Nervo
conoció en esa época a la mujer que sería el gran amor en su vida, Ana Cecilia
Luisa Dailliez. En 1903 Nervo regresó a México, y Ana se reunió con él tiempo
después. Gracias a las gestiones de Justo Sierra, Nervo comenzó a trabajar como
profesor de la Escuela
Preparatoria y como
Inspector en el Ministerio de Instrucción Pública,
al mismo tiempo, sin dejar de colaborar en periódicos y revistas y alimentando
su fama como poeta y su renombre como prosista y observador ingenioso.
En 1904 dirigió, junto con Jesús E. Valenzuela, la Revista Moderna, publicación que popularizó la poesía post-romántica y dio a conocer los poemarios de Nervo El éxodo y las flores del camino y Lira heroica.
En 1904 dirigió, junto con Jesús E. Valenzuela, la Revista Moderna, publicación que popularizó la poesía post-romántica y dio a conocer los poemarios de Nervo El éxodo y las flores del camino y Lira heroica.
La obra de Nervo sufre un
vuelco, alimentado por la apasionada memoria de su esposa Ana Cecilia, La dama inmóvil, que muere el 7 de
enero de 1912 a causa de la fiebre tifoidea. Los grandes poemas de Serenidad (1912) y Elevación (1916) serán un modo de
evocarla. .Al
morir Ana Cecilia, Nervo se quedó al cuidado de la hija, Margarita Dailliez.
En 1918,
regresa a México, a partir de ese momento comienza una oleada de popularidad
del poeta, reflejada en la abundancia de entrevistas, recitales y actos en su
honor tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos. Ese año publica el
poemario Plenitud. Durante
este tiempo, Nervo es un vocero del constitucionalismo revolucionario y cree
con ardor en la poesía.
Hacia
1919 Nervo enferma gravemente de endoenteritis y nefritis crónica y muere el 24
de mayo en Montevideo, a los 48 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario